domingo 28 de septiembre de 2008

Dies maris, felicitas plena

Han sido quince. Quince....que ahora se convierten en eco....
Quince días de felicidad (con un descuento de horas de llanto que anulo en mi memoria).
Las vacaciones tienen eso, un regusto a inocencia, delicado desdén.
Quince días de esos que abren el abanico a la imaginación, a la contemplación, al silencio, a la calma, a la consciencia plena de que estamos vivos. Antes de que vuelva el show de Truman, quiero dar las gracias. Gracias a los cangrejos, a las olas que mojaron mi toalla, al frío de la tarde salada, a los mejillones capturados, a la apasionante música de Edu y su creación constante de sí mismo, al pollo Tikka Masala, a Uttarakhand, al pool, a la casa blanca y verde, al chocolate, a la montaña, a la niebla y hasta la lluvia.
Gracias a la risa y a todos los que han convertido mis pequeñas vacaciones en un paraíso.

miércoles 3 de septiembre de 2008

MI querido cerebro...

"Trabajo con empeño y perseverencia porque me emociona lo que hago", me dijo. Para cada funcion tiene que haber un cierto incentivo. La letra no con sangre entra y para aprender hay que entretener...

Yo aprendo de tí, de tu infinita paciencia a pesar del silencio, de tu mundo en esa creación contínua de música y líneas que abren mundos mediante palabras para definir hechos reales, esas realidades que descubres. Tú consciente; tú, consciente. Y mi inconsciente, mientras, trabaja para escogerte, de entre todos los científicos. Sabido es que el amor está en el cerebro, y el alma. Así que ya que todo el amor es razón, me dirigiré a tí diciendo: mi querido cerebro...

A Pe.

¿Cuál es la novela de tu vida?

¿Cuál es la novela de nuestra vida? No sé si la habéis encontrado, pero escribirla día a día es la gran proeza o la gran aventura de la vida, a mi entender. Millones de personas viven sin amor, no se nos enseña a manejar esas emociones...no aparecen en los libros de texto ni en la escuela nadie nos dijo cómo, y sin embargo, quien deja de amar se muere...

La antitesis del amor es el desprecio, no el odio, (Ver "El viaje al amor", E. Punset) y sin embargo, basta abrir los ojos para ver y oir la cantidad de desprecio a la que asistimos y de la que somos testigos esponjas a diario, será por eso que 15 parejas se separan cada hora en España. Habrá que aprender a escribir las mejores líneas, las del corazon.