Nuestro cerebro nos engaña cuando pensamos en nosotros mismos, cuando soñamos, falsifica, pero tiene buenas razones para hacerlo. Es un dispositivo al servicio de un organismo vivo, cuya meta es la supervivencia. Es capaz de suplir la informacion que nos falta por fantasias y confabulaciones. Lo importante es que la realidad se nos presente coherente, que creamos que hacemos todo bajo control. Es más importante una historia consistente que una verdadera. El mundo real es menos importante que el que necesitamos. Nuestra memoria no funciona como el disco duro de un ordenador. La actitud, la emocion, la imaginacion y lo vivido influye en nuestros recuerdos. Vivimos en un mundo construido por nuestro cerebro. Y por nuestro bien, unas veces nos muestra cosas que no estan y otras veces nos esconde cosas que sí están.