lunes 21 de julio de 2008

¿El origen del amor, una bacteria?

El amor estaba explicado divinamente hace tres mil quinientos millones de años, con la primera bacteria replicante, lo primero que hizo esta bacteria, dejada en aquel entorno ardiente de la tierra primigenia, lo primero fue soltar unas sustancias químicas preguntando si había alguien más porque estaba aterrada. Y es que el amor realmente es lógico que fuera la primera manifestación del ánimo por sobrevivir. Aquella celula se dio cuenta que sus células se degeneraban, que le faltaba energía para sobrevivir, que cuando tenía que subdividirse se la podían comer, asi que lo primero que hizo fue decir: sola no puedo. Da qué pensar, ¿eh?....

¿Qué se muere cuando uno muere?

La felicidad depende de la autoestima, de la capacidad que uno tiene como para buscar el amor del resto del mundo (en lo que estamos todos empeñados) y para empezar hace falta tener una cierta curiosidad. A la muerte la gente le tiene un miedo atroz, y desde siempre. Pero, ¿qué es lo que se muere de verdad cuando uno se muere? Porque somos átomos, y los átomos son practicamente eternos. Las celulas se dividen en celulas somáticas y no somáticas, que son inmortales (las genitales, que curioso, ¿no?) Ante eso se abre esta pregunta: ¿qué se muere cuando uno se muere? Lo mejor, leer a Punset, interesarse, estudiar, saber, quitarse la venda, sentir, amar, soñar....

¿Hay vida antes de la muerte?

Esta es la pregunta, formulada y contestada por mi adorado Punset. ¿Por qué o de dónde viene esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz? La solución está en el cambio. Un neurólogo científico acaba de descubrir que los monos pueden cambiar de opinión. Es decir, cuando se les ofrece distintos platos y escoge remolacha en lugar de platano ocurre que, mediante imagenes por resonancia, los científicos se han dado cuenta de que el que mono que opta por la remolacha sino que sigue guardando, como reverberando, la posibilidad de cambiar de opinión. Y cambia de opinión. Había una vez un chico, el primero de la clase, al que el profesor le preguntó: ¿qué es lo que peor te saldría en la vida? El contestó: cambiar. Dejar de ser lo que soy. El había identificado lo que era con su familia y su apellido. Ahora sabemos que cambiar de opinion no es ninguna traición, hay que tener un cerebro muy evolucionado, como el del mono. desarrollado para tener opinión. Lo hacen los monos...

domingo 20 de julio de 2008

La magia de la palabra

Se pueden contar historias,y se pueden contar de muchas maneras. En la calle o en plató. Este era un pequeño sueño, y como dicen "hay que andar con cuidado con los sueños porque a veces van y se cumplen" éste ahora hecho realidad es otra línea, otro surco de los que marcan la vida, otra manera de caminar, en paralelo con otras tantas inquietudes... y ahí, en esta impronta, instantánea, estoy, presentando este programa en el que creo inexorablemente aunque haya convertido mi tiempo en suyo. Atrapada por su reloj camino y espero que la ilusión con la que trabajo/trabajamos todos mis compañeos, os llegue a través de, por ejemplo, este beso. ¿Os llega?