Esta es la pregunta, formulada y contestada por mi adorado Punset. ¿Por qué o de dónde viene esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz? La solución está en el cambio. Un neurólogo científico acaba de descubrir que los monos pueden cambiar de opinión. Es decir, cuando se les ofrece distintos platos y escoge remolacha en lugar de platano ocurre que, mediante imagenes por resonancia, los científicos se han dado cuenta de que el que mono que opta por la remolacha sino que sigue guardando, como reverberando, la posibilidad de cambiar de opinión. Y cambia de opinión. Había una vez un chico, el primero de la clase, al que el profesor le preguntó:
¿qué es lo que peor te saldría en la vida? El contestó:
cambiar.
Dejar de ser lo que soy. El había identificado lo que era con su familia y su apellido. Ahora sabemos que cambiar de opinion no es ninguna traición, hay que tener un cerebro muy evolucionado, como el del mono. desarrollado para tener opinión. Lo hacen los monos...
2 comentarios:
hola beatriz soy paisana de roberto osea que soy de alcala su madre y la mia se conocen decirte que voe españa directo te veo a ti y a el y a todos y al galleguiño quique y sus trucos yo entro de vez en cuando en su blog y curioseando el suyo me encontre el tuyo a pau y los animales y a enric besos cariñosos de sandra
hola bea!!
gracias al blog de roberto me he enterado que tu tb tienes el tuyo y por aqui vengo a darte una visitilla!
Que decir, que uno siempre debe ser fiel a sus principios, no por ello quiere decir que no nos equivoquemos o que no podamos cambiar de opinión, pero a fin de cuentas todo sucede por alguna razón no?
un abrazo!!
Por cierto, si gustas algún día;http:://parafraseandosobrelavida.blogspot.com
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